MI PARTO

abril 30, 2018

POR QUE UNO DE LOS MEJORES PARTOS DE LA HISTORIA, ES POSIBLE.


Como conté en el último post de mi embarazo, la espera. El primer dolor del parto (que yo no sabia que era del parto) me llegó sobre las 11 de la noche, cuando me levanté para hacer pipi por enésima vez. Por que en ese momento tu vejiga es una avellana, y no aguanta liquido alguno. Yo me estaba meando a rabiar y ahí me sentaba...dos gotitas...ale...¡Que rabia me daba oye!

Pero bueno, eso es otro cantar. Ese dolor me pinchó en el lateral de la barriga y subió hasta el centro. Me dije..que raro. No había sentido algo así en todo el embarazo, así que no le dí importancia. De echo me acosté y me volví a dormir sin ningún problema.






Y a las 2 de la mañana llegó de nuevo. No se, si entre las 11 y las 2 tuve dolores mientras dormía, quiero creer que si, y no me entere. Pero lo cierto es que no lo se, solo se que el dolor de las 2 de la mañana fué el que me despertó. Y como no había forma de acomodarme me levanté y me fuí al sofá del salón y me tumbe.

El dolor seguía viniendo...venia y se iba. Pero cuando venia...dios mio. Era una rampa que empezaba en la espalda y terminaba en el centro de la barriga. Me encorvaba (estaba en posición fetal en el sofá) y aguantaba como podía agarrándome a los cojines. Sin pensarlo encendí el móvil y me puse a cronometrar el tiempo. Serian las 3 de la mañana, y las contracciones me llegaban cada 20 minutos aproximadamente, me daba tiempo a descansar y pensaba que se pasaría, pues ¿cuantas falsas alarmas escuchas en las clases preparto?. Pero no, no se iba. Y cada vez me dolia mas.

Allí sola, en la oscuridad del salón, cronometrando el tiempo y descansando entre contracciones, me di cuenta que las 5 de la mañana entre contracción y contracción pasaban apenas 5 minutos. ¡Esto va demasiado rápido!
Me levanté y me fuí al aseo, como te dicen las matronas en las charlas, me aseé  como pude, dolorida y con algo de sangre ya en mi ropa interior empecé a ponerme nerviosa ( miedo...desconocimiento). Llamé a mi marido, nos vestimos y como pudimos nos fuimos. Y digo como pudimos por que yo iba agarrandome a todo. ¿Como podía aquello ir a semejante velocidad? En llegar iba a pedir la epidural pero rápido con semejante dolor.

Llegamos al hospital a las 6, en urgencias maternales me motorizaron. Aquello dolía cada vez mas y mas. De echo creo que en una de las ultimas contracciones que me dieron en esa sala, lloré de dolor por que no sabia como ponerme. La barriga se movió sola y entonces entró la matrona para llevarme a la sala de inspección.
Con ayuda de las enfermeras me dejaron en una pequeña sala.
-Quítate, los pantalones y las braguitas y sales.-Me dijeron. Y cerraron la puerta.
Otra contracción tremenda se apoderó de mi. Recuerdo que grité como gritan en las películas. No fuerte...como quien esta aguantando un dolor intenso y me agarré a una agarradera para minusválidos que había en la pared. 
¡Plof!
Rompí aguas de golpe.
-¡He roto booooolsaaaaa!.-Grité yo sola.
Las enfermeras entraron y me ayudaron a llegar a la silla para que la matrona viera cuanto estaba dilatada.
-Creo que va a ser que es otra cosa.-Dijo ella. Yo me asuste...¿Otra cosa?...que? Que le pasaba a mi bebe? ....
No llegué a apoyar la espalda en el sillón las enfermeras empezaron a desvestirme mientras mi cuerpo que había entrado en shock temblaba sin poder reaccionar. 
-¿Que pasa?..-Dije.-¿Le pasa algo a mi bebe?
-¡No, no mujer! .-La matrona se sacaba un polar rosa que llevaba encima de su uniforme.-¡Que estas de parto! ¡Preparad el quirófano!
-¿Puedes andar?.-Me dijo una.
- si,-Dije yo...mentira. mas que andar arrastraba los pies por que no podía ni ponerme recta. Y así en compañia de aquella mujer y de dos enfermeras mas, avanzamos despacio por un pasillo blanco en dirección al paritorio.
Me castañeaban los dientes. Os juro que sentí miedo, y miedo de verdad. Del que no había sentido nunca.
Les pedí perdón por mi torpeza, una y otra vez. Al tiempo que ellas me decían que no pidiera perdón por nada. Fueron unos soles, me trataron genial.
Llegué a la camilla del paritorio yo sola, con ayuda de las enfermeras y mi marido entró corriendo tras avisarles...
-¡Que pasa!.- entro asustado colocandose la bata verde, el gorro y la mascarilla.
-¡Tu ahi!.-Le dijeron para colocarse al lado mio.

Me envolvieron los pies en aquellas sabanas verdes y miré al techo y dije, vamos Laura, tu puedes..puedes hacerlo. No le dí la mano a mi marido por que no podía apenas moverme.
-¡Cuando sientas una contracción empuja!.-Me dijo la chica.
La silla del paritorio tiene dos agarres a la altura de las manos a ambos lados de la cintura. Yo me agarré a esos palos de hierro y empujé todo lo fuerte que pude.
-Vamos vamos...-Escuchaba a la matrona.
Mi marido a mi lado me decía.
-Vamos Cariño que tu puedes.
-¡Cuanto pelo!.-Escuché decir a la matrona. Me dio risa nerviosa...que estaba pasando?....-Vamos Laura, Saca a Julia.-La escuché decir al final.
Y yo empujé de nuevo y grité con fuerza, como se grita en las películas...y noté como el cuerpo de mi bebé salia de mi.
En menos de 1 minuto estaba encima mia, caliente, y envuelta en esa sangre y esa viscosidad de vida. No pudé llorar, gemí pero las lágrimas no salieron de mi...fué tan fuerte...tan impactante que me quedé allí quieta mirándola, mientras la secaban y mi marido lloraba. Y yo le decia hola Julia...soy mama. Con su pelo negro como el azabache y una cara muy parecida a su padre a las 7:20 de la mañana nacía mi primera hija. Después de 1 sola hora en el hospital. 
Mi parto fue tan rápido, tan fuerte y tan bonito que no puedo recordar ningún trauma hacia el. Pero tampoco pude llorar y emocionarme. Me emociono cada vez que lo recuerdo ahora, pero en ese momento solo podía temblar.

El parto me había dado miedo durante toda la vida, y de echo en el embarazo fue lo que mas miedo me daba. Sin embargo el karma me demostró que aquello no iba a ser para mi. Esas quejas de mujeres, esas vivencias contadas no me iban a tocar. Yo llegué y besé el santo. Y ojalá que todas las mujeres tuviesen un parto tan bueno y rápido como el mio. Tuve un parto vaginal totalmente normal, no me dio tiempo a pedir la epidural, mi hija quería nacer y queria nacer cuanto antes. Hubo episiotomía y me pusieron puntos, pero con una niña de 3,5 kg, había que ayudarla a salir pienso yo. No me dolieron ninguna de las de las dos cosas, tal vez algún punto. Pero estaba anestesiada localmente por la matrona mientras cosía.

Por eso, si me estas leyendo ahora, y eres mujer, confia en ti , en tu cuerpo y en los profesionales que pueden acompañarte ese día. A mi me tocó un parto bueno ¿Quien dice que a ti no?. No soy ni anti epidural, ni anti parto respetado. Creo que cada mujer elige como quiere parir...o en este caso la dejan por que muchas veces las circunstancias van tan rápido o tan lentas que los médicos tienen que actuar.

Yo le di las gracias al equipo de enfermeras cuando me devolvieron a dilatación para descansar en el piel con piel. Entiendo que hay gente que tiene partos peores, es una experiencia única y personal, cada una tenemos la nuestra. El miedo como digo siempre, esta ahi, pero tambien esta la alegria.

yo no cambio el momento en que vi por primera vez a mi hija Julia, ese llanto, ese olor...ese pelazo negro. Ellos hacen el viaje del parto contigo, pasan por tu interior hasta salir a la vida, que mejor que recibirles con una sonrisa enorme.
No puedo hacer que el miedo se elimine de tu cuerpo, y se con seguridad que si algún dia repito experiencia volveré a sentir miedo igual. Así que lo mejor es afrontar el momento como mejor puedas.



¡Vamos madres valientes del mundo!

xoxo

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1 comentarios

  1. Precioso y emocionante, soy llorona y he llorado al leerlo jajaj
    Gracias por traer a este mundo a la niña de mis ojos. Os quiero mucho!

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Muchas Gracias por tus comentarios!!

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